jueves, septiembre 10

¿SABES REALMENTE LO QUE ES UN CITÉ?



 
EN MARZO DE 2015, BRÜGMANN.CL JUNTO A VIVARTE Y EL CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA, LANZÓ UNA GUÍA DE TURISMO PATRIMONIAL LLAMADA "LA RUTA DEL CITÉ".

LA PUBLICACIÓN TE INVITA A REALIZAR UNA ATRACTIVA CAMINATA A TRAVÉS DEL BARRIO YUNGAY Y EL SECTOR QUE RODEA LA IGLESIA DE LOS SACRAMENTINOS,  ESPACIOS COLMADOS DE HISTORIA, ARQUITECTURA Y DISEÑO, QUE TIENEN COMO PROTAGONISTAS A LOS CITÉS Y PASAJES QUE INUNDAN DE COLOR SUS CALLES. 

NO TE PIERDAS LA OPORTUNIDAD DE REDESCUBRIR ESTE DESCONOCIDO PATRIMONIO DE SANTIAGO...!











El Cité, como modelo habitacional de vivienda colectiva de la ciudad de Santiago de Chile, se origina en el contexto de hechos sociales, urbanos e históricos específicos, correspondiendo a un patrimonio en sí mismo.

A principios del siglo xx, en plena industrialización del país, el Estado chileno dicta la primera ley social de su historia, la “Ley de Habitaciones Obreras” en el año 1906, la que busca palear el grave déficit habitacional de la época debido a la llegada de grandes flujos de población campesina a la ciudad en busca de empleo, ello fuertemente influenciado por la Encíclica “Rerum Novarum” del Papa León XIII en 1891 y su “Cuestión social”, las luchas del movimiento obrero y las corrientes higienistas europeas.

Es así, como se integra a la ciudad consolidada, un importante parque habitacional de vivienda popular, cuyas principales virtudes se sustentan en un diseño orgánico denso, de alta habitabilidad y respetuoso de su entorno edificado, produciendo además una armónica integración de estratos sociales en los barrios residenciales del centro histórico de Santiago, hasta el día de hoy.

El hacinamiento, la pobreza y la insalubridad, era común en los conventillos.


Las formas urbanas y arquitectónicas de Cités y Pasajes de la ciudad de Santiago se modelan en función de la fusión de predios recuperados desde el interior de las manzanas que se fueron deteriorando desde la Colonia, utilizando para ello un inteligente diseño arquitectónico que conserva la armonía del orden urbano existente. Según esta lógica, se segmenta parcial o completamente la manzana, de modo de liberar espacio para la implantación de unidades de vivienda continua, conectadas a través de un espacio colectivo peatonal mínimo, conjuntos que deben adecuarse a la estructura predial disponible, adoptando una infinidad de formas que enriquecen sustantivamente el lenguaje urbano de la ciudad.

Los conjuntos están compuestos por una serie continua de viviendas de uno o dos niveles, articuladas por una circulación colectiva o espacio semi-público, perpendicular a la calle, irrumpiendo así hacia el interior de las manzanas. Cuando estos ejes dividen parcialmente la manzana, se les define como cités, y cuando la dividen, como pasajes. 

La concepción espacial y urbana del Cité, así como en el caso de las poblaciones obreras, cumplen a cabalidad con los postulados higienistas de la época, en que se persigue dotar a la ciudad industrializada de soluciones habitacionales colectivas de bajo costo, que incorporen en sus nociones de diseño la ventilación y el asoleamiento de los espacios interiores de la vivienda, así como la dotación de infraestructura sanitaria, con el fin de prevenir la propagación de enfermedades contagiosas. Estas fueron las premisas para la generación de un modelo de vivienda higiénica en Chile, el que se inspira de cerca en la experiencia europea, tras una adaptación a las condiciones socioculturales y urbano-arquitectónicas chilenas.

Este fenómeno no fue un hecho aislado, sino que de orden mundial, en que las ciudades industrializadas de principios del siglo xx, adoptaron dichos modelos de vivienda obrera. Para ello, se desplazan hasta París los más destacados arquitectos para formarse como “Arquitectos-Higienistas”, título impartido en la Escuela Superior de Bellas Artes de Paris. Entre los arquitectos chilenos figuraron Ricardo Larraín Bravo y Manuel Cifuentes, como también arquitectos franceses que se instalarían más tarde en Chile para llevar adelante la construcción de vivienda higiénica y grandes obras públicas, tales como Emile Jequier, Víctor Auclair, Eugène Joannon Crozier y Emile Doyère. 


Cité Adriana, Av. La Paz. Arqto: Alfredo Cruz.
Hacia fines de la primera mitad del siglo xx, la construcción de Cités y de poblaciones obreras se estanca en los barrios centrales de la ciudad de Santiago, por variadas razones. Por una parte, se agotan los terrenos disponibles en los barrios centrales y producto de ello, se desarrolla un mercado habitacional hacia las periferias urbanas, lo que también produce un cambio en las expectativas de localización de los sectores de la clase media emergente santiaguina como también de paradigma urbano, adoptando las nuevas corrientes de “Ciudad jardín”, emigrando hacia el sector oriente de la capital, dando lugar a la construcción de los “Barrios-jardines” en las comunas de Providencia y Ñuñoa. También incide importantemente en el término de la construcción de vivienda colectiva tipo Cité, el gran terremoto de Chillán de 1939, producto de lo cual se adoptan normativas urbanas y constructivas antisísmicas, lo que impidió mantener el lenguaje morfológico tradicional. 
Todas estas razones hacen que las nuevas construcciones se instalen fuera de los límites urbanos de los cascos antiguos de las ciudades. Según variadas fuentes, se puede inferir, que durante los 25 años de vigencia de la Ley de Habitaciones Obreras, fueron demolidas 15.147 habitaciones o piezas declaradas insalubres, 396 viviendas fueron directamente construidas por el Estado, 614 viviendas fueron rehabilitadas y el sector privado construyó 3.243 viviendas nuevas. Entre las viviendas concebidas por la Ley de 1906, los “Cités” y conventillos higiénicos, corresponden al 90% de ese total. 


Sin embargo, la producción de vivienda barata, también trajo consigo el comienzo de un fenómeno de especulación inmobiliaria, ya que los sectores más adinerados aprovecharon las facilidades del Estado para constituir rentables negocios, tras el arriendo de las propiedades a familias modestas o en ascensión social. Si bien la cantidad de soluciones habitacionales producto de esta ley se considera insuficiente respecto al problema que se debía enfrentar, en Santiago se logró construir un parque habitacional de alrededor de 10.000 viviendas higiénicas, sin considerar la acción de la beneficencia católica, la que había comenzado con esta obra desde fines del siglo XIX. Más allá de sus pioneros aportes en materia de salubridad habitacional, la Ley de Habitaciones Obreras deja como herencia una profunda impronta edificatoria -como es el caso del Cité- en el paisaje urbano del Santiago histórico, por medio de la riqueza compositiva de las tipologías habitacionales empleadas por los arquitectos higienistas de aquella época.


1- El Cité Concha y Toro, en la calle Huérfanos, es considerado uno de los primeros cités en Chile, construido por el arquitecto Emile Doyère, estaba destinado a albergar familias de nivel socioeconómico medio. Hoy no existe. 2- La famosa Galería Alessandri, fue considerada en su momento como un Cité, pues además de el comercio en sus bajos, albergó una serie de viviendas en su pasaje interior, que tenían tres niveles. Se ubicaba en la calle Huérfanos, y lamentablemente fue demolida.



Estas obras deberían ser declaradas patrimonio cultural y social de la ciudad de Santiago, pues además de representar uno de los emprendimientos públicos más genuinos del siglo XX en Chile, se hace imperioso preservar y proteger los modos de vida tradicionales de solidaridad y espíritu comunitario entre vecinos que promueve la concepción espacial del Cité, donde se reproduce una indisociable interrelación entre espacio y habitante, es decir una convivencia a escala humana.

El universo habitacional de Cités y Pasajes considera hoy una población aproximada de 40 mil habitantes y 10.000 viviendas, representando un verdadero bastión residencial de los sectores de bajos ingresos de Santiago, de inigualable centralidad y consolidación social, pero pese a su reconocido valor patrimonial, vive un larvado proceso de deterioro habitacional. En efecto, los Cités y Pasajes arrastran desde hace décadas una compleja realidad habitacional, generada principalmente por la imposibilidad de sus habitantes a sobrevenir a la mantención de sus viviendas debido a su condición de bajos recursos y a la informalidad legal de la propiedad de sus inmuebles, haciendo inviable en la práctica, la aplicación de programas públicos de mejoramiento habitacional. Ello se ve agravado por la situación general de deterioro urbano en que se encuentran dichos barrios hoy, tras el impacto destructor de la edificación de gran altura, lo que deja a los habitantes de Cités y Pasajes, en una condición habitacional de marginalidad social, pese a su localización en el centro de la ciudad.

Presentación
Verónica Adrián- Arquitecta


 RUTA YUNGAY
Monumento al "Roto Chileno", del escultor Viginio Arias, 1888. Archivo Brügmann.
 
Este animado sector conserva casi intacto esa apacible sensación de barrio hoy perdida en gran parte de nuestra capital. La tranquilidad sigue siendo algo natural en sus habitantes, que al tañer de las campanas de las iglesias, transitan por calles colmadas de historia, reflejada en una arquitectura heterogénea donde conviven representaciones de la época colonial, pretenciosos edificios de la Belle Époque y numerosas manifestaciones del movimiento Art Déco.

Por esas mismas calles caminaron el naturalista Ignacio Domeyko, los escritores Eusebio Lillo, Augusto D’Halmar, Joaquín Edwards Bello, el nicaragüense Rubén Darío e incluso el poeta español Antonio Machado; valiosos personajes que dotaron al barrio de un intenso quehacer cultural, que hoy no se ha perdido. Yungay es conocido por su ambiente amigable, que ofrece al visitante diversos lugares donde descansar bajo la sombra de grandes árboles, disfrutar de un café a media tarde o conocer un poco más de nuestra historia, visitando alguno de los museos del sector, en su mayoría ubicados en el Parque de la Quinta Normal.

Una imperdible es la avenida Portales, donde cada domingo se instala una feria de frutas y verduras, y un mercadillo de curiosidades. Digno también de conocer es el Teatro Novedades, recién restaurado, o el Museo de la Educación Gabriela Mistral, instalado en la antigua Escuela Normal nº1 de niñas. El recorrido se hace más ameno al comprobar que los tradicionales almacenes, rotiserías, peluquerías y bazares aún subsisten, siendo unas cápsulas del tiempo que nos evocan recuerdos de niñez. Más al norte la Iglesia de San Saturnino indica que estamos próximos a finalizar nuestro recorrido, en la antigua Plaza Yungay, epicentro del barrio y hogar del Monumento al Roto Chileno, magistral obra del escultor Virginio Arias. Un paseo por la calle Libertad y una visita a la ajetreada avenida San Pablo, permiten ver cómo éste sector se ha ido renovando, pero sin perder esa magia que lo convierte en uno de los hitos de Santiago.

Fernando Imas Brügmann
Conservador y Restaurador de Bienes Culturales 


1- Cité Las Palmas
Avenida Matucana 524- 534

Arquitecto: Julio Bertrand Vidal
Año de construcción: 1914

Fue mandando a construir por el ciudadano español José Pastor, y su arquitectura refleja el refinamiento de la Beaux Arts parisina. Está conformado por 6 casas interiores y dos hacia la calle. En este cité vivió una temporada el poeta español Antonio Machado.

Cité Las Palmas. Archivo Brügmann, 2014.
Cité Las Palmas. Archivo Brügmann, 2014.
Cité Las Palmas. Archivo Brügmann, 2014.
Cité Las Palmas. Archivo Brügmann, 2014.




2- Cité Edwards
Calle Herrera 52-568

Arquitecto: Clodomiro Valdivia Pineda

Año de construcción: 1912

Un extenso conjunto de cités se oculta tras una sencilla fachada de dos pisos, decorada con balcones de fierro y grandes ventanas, que permiten observar el lento andar de la vieja calle Herrera...
 
Cité Edwards. Archivo Brügmann, 2014.

3- Pasaje Adriana Cousiño
Calle Huérfanos 3065

Arquitecto: Cruz Montt & Larraín Bravo

Año de construcción: c. 1915

Concebido originalmente como el “Gran Cité Modelo”, fue transformado en un pasaje en la década de 1930. Hoy, sus llamativas fachadas lo convierten en uno de los iconos indiscutidos del barrio Yungay.
Cité Adriana Cousiño. Revista Sucesos, 1917.
Pasaje Adriana Cousiño. Archivo Brügmann, 2014.
Pasaje Adriana Cousiño. Archivo Brügmann, 2014.

4- Cité Huérfanos 3047
Calle Huérfanos 3047

Arquitecto: -

Año de construcción: c. 1915

Una guirnalda coronada por un león remata los edificios que dan la bienvenida a este colorido cité…
Cité Huérfanos 3047. Archivo Brügmann, 2014
Cité Huérfanos 3047. Archivo Brügmann, 2014

5- Pasaje Lucrecia Valdés de Barros
Calle Huérfanos 2871

Arquitecto:-

Año de construcción: 1924

Éste llamativo conjunto de fachadas historicistas fue encargado por el conocido político Luis Barros Borgoño, quien ordena erigir las viviendas para los ejecutivos de la Caja de Ahorros,
organismo que presidía. Bautiza el conjunto en honor a su mujer, Lucrecia Valdés.
En el número 370 vivió el escritor Alberto Romero, autor de la novela “La viuda del conventillo”.
Pasaje Lucrecia Valdés. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Lucrecia Valdés. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Lucrecia Valdés. Archivo Brügmann, 2014

6- Pasaje Hurtado Rodríguez
Calle Compañía 2876

Arquitecto: Domingo Calvo Mackenna

Año de construcción: c. 1915

Originalmente, Celsa Rodríguez de Hurtado encargó la construcción de un cité, famoso por sus jardines, simétricas fachadas y finos detalles, como porches de ingreso, bohardillas, vitrales, aleros de madera y llamativas baldosas.
Entre 1924 y 1926, el cité se transforma en un pasaje al abrirse una calle e incorporar nuevas propiedades construidas por los conocidos arquitectos Garafulic, Mozó, Rojas Santa María, Larraín Bravo, entre otros.
Pasaje Hurtado Rodríguez. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Hurtado Rodríguez. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Hurtado Rodríguez. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Hurtado Rodríguez. Archivo Brügmann, 2014
Pasaje Hurtado Rodríguez, en 1917, cuando aun era un Cité. Revista Sucesos.

7- Cité Huérfanos 2823
Calle Huérfanos 2823

Arquitecto: Fernando Calvo Larraín

Año de construcción: 1928

Almenas medievales, vitrales y arcos ojivales animan las severas fachadas de este cité, el que conserva aun su antigua luminaria, que le otorga un cálido aspecto al atardecer.
Cité Huérfanos 2823. Archivo Brügmann, 2014
Cité Huérfanos 2823. Archivo Brügmann, 2014


8- Pasaje Quechereguas
Entre las calles Huérfanos y Portales

Ingeniero Constructor: Julio Donoso
Año de construcción: 1926

Originalmente llamado Pasaje San Rafael, está conformado por uniformes fachadas eclécticas que no podían ser olvidadas en el recorrido, pues une el barrio con otro punto de interés, como es el Parque Portales, donde cada domingo una feria de verduras y curiosidades reúne a los vecinos y visitantes de otras comunas.
Pasaje Quechereguas. Archivo Brügmann, 2014

9- Cité Recreo
Calle García Reyes 333

Arquitecto: Atribuido a Omar Werth
Año de construcción: 1910

Una reja de estilo “Art Nouveau” es la nota distintiva de este cité, que permite entrar a una
tranquila calle, resguardada por la sombra de una alta palmera. Fue restaurado en el año 2001, y es uno de los imperdibles de esta ruta.
Cité Recreo. Archivo Brügmann, 2014




10- Cité Las Palmeras
Calle Libertad 760

Arquitecto: -
Año de construcción: 1927

Una gran palmera que curiosamente no está dentro del cité, le da el nombre a este conjunto de casas. Mucho más modernas en su estilo, reflejan una época donde la arquitectura se despojó de las pretensiones de la decoración, en pos de la funcionalidad.
Cité Las Palmeras. Archivo Brügmann, 2014
Cité Las Palmeras. Archivo Brügmann, 2014

10- Cité Fernández
Avenida San Pablo 2832

Arquitecto: Guillermo Yaneti Castillo
Año de construcción: 1911

La sencilla fachada modificada por los años, aun conserva una distintiva figura decorativa coronando el frontón. En su interior el movimiento de las fachadas y algunos maceteros con plantas, hacen de este rincón un pequeño oasis en la ajetreada avenida San Pablo. 
Cité Fernández. Archivo Brügmann, 2014
Cité Fernández. Archivo Brügmann, 2014



Antiguos y nuevos usos del Cité

Fueron y siguen siendo muchos los factores que potenciaron o generaron esa particular forma de vida y convivencia al interior de los cités. Probablemente en sus inicios, el acercamiento entre sus habitantes se facilitó por compartir códigos culturales y sociales -en tanto que mayoritariamente- fueron construidos para sectores populares y/o de clase media. Los cités eran habitados mayoritariamente por familias de obreros, trabajadores, profesores, técnicos e inmigrantes italianos, españoles, etc; quienes accedieron a una vivienda digna con baño, cocina, dos habitaciones, living comedor y un pequeño patio interior.
Desde el punto de vista del diseño arquitectónico, podríamos señalar que la fachada continua, la calle en común y el acceso al cité propiciaron la convivencia entre sus vecinos. Estructura que propiciaba una actitud de colaboración y preocupación por el cuidado tanto de los espacios comunes (Jardín, puerta comunitaria) como de las actividades compartidas (aseo y ornato). Asimismo era habitual y lo es hasta hoy –en gran parte de estos espacios- celebrar las Fiestas Patrias, la Navidad y el Año Nuevo comunitariamente.
Actualmente la vida en los Cités y Pasajes ha ido cambiando, tanto para quienes residen en ellos como por la convivencia que se genera entre sus residentes. Los grupos que ahí viven
son variados y corresponden por una parte a propietarios antiguos y sus descendientes, en segundo lugar a una nueva oleada de inmigrantes latinoamericanos y de otros continentes como África y Europa, y por último a jóvenes, profesionales y artistas entre otros.
Por otra parte en cuanto a la convivencia hay exitosas experiencias de organización social y vida comunitaria. Pero también han surgido problemas por choques generacionales, culturales y de subsistencia o precariedad económica.
Los nuevos usuarios del barrio como profesionales y artistas, visualizan en estos espacios la posibilidad de instalar sus oficinas/talleres y también la oportunidad de compartir, de crecer y desarrollarse junto a otros.
Una situación delicada es que en los últimos años un número importante de inmobiliarias han construido departamentos excesivamente altos y de tamaño reducido tanto en el Barrio
Yungay como en el sector de los Sacramentinos. Este tipo de edificaciones, en el mayor de los casos, rompe y no armoniza con el diseño, la arquitectura y carácter patrimonial de estos lugares. Por otra parte, para muchos propietarios de los Cités y de los Pasajes es difícil no ceder ante las tentadoras ofertas económicas tanto de privados como de las inmobiliarias para adquirir sus propiedades, lo que trae consigo la exclusión social de un importante sector de la población y el fin de un tipo de construcción que hace parte de nuestra historia. 
Lo positivo a de este proceso es que en los últimos años cerca de los Cités y Pasajes o incluso en alguno de ellos, podemos encontrar un número no menor de actividades ligadas al turismo y a la cultura: cafés, restaurantes, pequeños hoteles, residencias universitarias entre otras. Así, hoy en día junto a antiguos Museos, Iglesias, Universidades, Teatros e Instituciones que hacen parte de nuestro patrimonio cultural, como es el caso de los Cités y Pasajes, debemos velar para que se cree -un puente, un verdadero dialogo- entre pasado y presente, tanto en el Barrio Yungay como en el sector de Sacramentinos, que siga potenciando y dinamizando culturalmente dos históricos barrios de Santiago.

Eugenia Velasco Villafaña
Historiadora del Arte 



RUTA SACRAMENTINOS

La Iglesia del Santísimo Sacramento, obra maestra del arquitecto Larraín Bravo, inicia el recorrido por un barrio dinámico, ajetreado y lleno del más variado comercio, que ofrece desde libros usados, ropa, muebles, artículos electrónicos y hasta el más rebuscado de los repuestos de auto.
Sus calles recuerdan un pasado apegado a la clase media ilustrada y al intenso comercio que se generó gracias a la llegada de inmigrantes europeos a principios del siglo xx, quienes habitaron edificios de renta, casas y numerosos cités del sector. Una de estas colonias fue la judía, que fundaron en los alrededores de la calle San Diego el primer barrio judío, generando un peculiar dinamismo religioso, conviviendo las primeras sinagogas, en las calles Tarapacá, Serrano, Matta y Santa Isabel; con importantes templos católicos como la parroquia San Rafael Arcángel, obra del arquitecto Eugenio Joannon y la imponente Basílica del Corazón de María, consagrada con ese título por el Papa Pio xi, siendo la primera en el mundo en estar dedicada al Corazón de María. Muy cerca en la calle Copiapó, se encuentra el Consultorio nº1, el más antiguo de Chile, construido en 1937 y recientemente declarado Monumento Nacional. Salvados de la depredación inmobiliaria podemos encontrar viejas panaderías, carnicerías y almacenes, también la fachada del abandonado Teatro Esmeralda, inaugurado por el presidente Arturo Alessandri en 1922, siendo sucesivamente teatro, cine y centro deportivo, recordado por sus peleas de boxeo. Frente a él está la fachada racionalista de la Escuela Arriarán, y un poco más al oriente, la
escuela Francisco Olea conserva intacta ese tan característico aire decimonónico.
Este recorrido ofrece al visitante una experiencia distinta, el reencuentro con una maravillosa ciudad oculta tras el vertiginoso desarrollo que ha experimentado Santiago en los últimos años.

Mario Rojas Torrejón
Conservador y Restaurador de Bienes Culturales

 
1- Cité Ana
Avenida Santa Isabel 782

Arquitecto: -
Año de construcción: 1913

Este pequeño cité de albañilería de ladrillo a la vista, conforma junto a sus vecinos Isabel e Isidora, un llamativo conjunto que no pasa desapercibido entre los transeúntes.

Cité Ana. Archivo Brügmann, 2014


2- Cité Isabel
Avenida Santa Isabel 772

Arquitecto: -
Año de construcción: 1913

Al igual que su vecino “Ana”, este cité está compuesto por 6 pequeñas casas, y en su ingreso se distingue una reja con coronación de fierro, muy similar a la del mítico “Cité Véron” de París.

Cité Isabel. Archivo Brügmann, 2014


3- Pasaje Isidora
Avenida Santa Isabel 762

Arquitecto: -
Año de construcción: 1913

También conocido como Eyzaguirre, se diferencia de sus vecinos “Ana” e “Isabel”, por haber sido transformado en un pasaje mucho más extenso y tener salida a la calle Eyzaguirre; a través de un portal con decoraciones neoclásicas, donde hasta hace algunos años pendía un farol que iluminaba el lugar.

Cité Isidora o Pasaje Eyzaguirre. Archivo Brügmann, 2014
Cité Isidora o Pasaje Eyzaguirre. Archivo Brügmann, 2014


4- Cité Sotomayor
Calle Valdés 664 y 676

Ingeniero Constructor: Alonso Sotomayor E.
Año de construcción: 1927

La arquitectura industrial inglesa parece haber inspirado la concepción de este conjunto de cités. Originalmente eran tres, pero sólo se conservan dos, en muy buenas condiciones gracias a sus organizados vecinos.

Cité Sotomayor. Archivo Brügmann, 2014

5- Cité Diez de Julio
Avenida Diez de Julio Huamachuco 1032

Arquitecto: -
Año de construcción: c. 1910

Un portal de influencia “Art Déco” es el elemento característico de este cité oculto entre el ajetreo de esta comercial avenida. En su interior, sin embargo, las tejas de muslo y los muros revestidos en adobe, nos hablan de una arquitectura mucho más sencilla y tradicional.

Cité Diez de Julio. Archivo Brügmann, 2014
Cité Diez de Julio. Archivo Brügmann, 2014


6- Cité Sánchez
Calle Zenteno 731

Arquitecto: -
Año de construcción: 1927

Muy cerca de la Basílica del Corazón de María, este edificio sorprende por su factura e imponente fachada. Un portal protegido por una artística reja de fierro permite ingresar a un
pequeño cité, oculto bajo la sombra de una palmera.


CitéSánchez. Archivo Brügmann, 2014
Cité Sánchez. Archivo Brügmann, 2014

Basílica del Corazón de María. Archivo Brügmann, 2014



7- Cité Rojas
Calle Zenteno 816

Arquitecto: Miguel Angel Belloni
Año de construcción: 1926

Lo que más llama la atención de este cité es el sencillo tratamiento de la fachada que es animado por el movimiento de un gran portal con un arco. En el interior los aleros son un detalle que merece ser observado con atención.

Cité  Rojas. Archivo Brügmann, 2014
Cité Rojas. Archivo Brügmann, 2014



8- Cité Valdés
Calle Lord Cochrane 768

Arquitecto: Mario Errázuriz Larraín
Año de construcción: 1934

Una hornacina vacía junto a dos faroles llaman la atención en este interesante conjunto de casas con claro estilo neocolonial español.

Cité Valdés. Archivo Brügmann, 2014

9- Cité Valdés Ortúzar
Calle Lord Cochrane 776-790

Arquitecto: Luis Román Cristi
Año de construcción: 1933

Las líneas rectas del portal dejan atrás las pretenciosas decoraciones de principios del siglo xx. En el interior, un espacio más amplio de lo habitual resguarda las sencillas fachadas de este peculiar cité capitalino. 

Cité Valdés Ortúzar. Archivo Brügmann, 2014
Cité Valdés Ortúzar. Archivo Brügmann, 2014


10- Cité Berg
Calle San Diego 831

Arquitecto:Celso Maggi Pinto
Año de construcción: 1923

Una discreta reja no evidencia el atractivo de este cité, que a principios del siglo xx estaba emplazado en pleno barrio Judío, albergando a muchas familias recién llegadas a nuestro país.

Cité Berg. Archivo Brügmann, 2014



11- Cité Ossa
Calle San Diego 926

Arquitecto:-
Año de construcción: 1920

Compuesto de 20 casas, éste atractivo cité está resguardado por un edificio de dos pisos que se impone entre la comercial calle San Diego. En su interior, arcos, frontones y un sinfín de detalles de ladrillo, deleitan al visitante.

Cité Ossa. Archivo Brügmann, 2014
Cité Ossa. Archivo Brügmann, 2014


12- Cité Aimé
Calle San Diego 962-964

Arquitecto:-
Año de construcción: c. 1925

Los numerosos detalles de influencia Art Déco presentes en el edificio llaman la atención de todos los transeúntes. El cité de lisas y sencillas fachadas, es animado gracias al movimiento que otorgan geométricos balcones de madera.

Cité Aimé. Archivo Brügmann, 2014
Cité Aimé. Archivo Brügmann, 2014


13- Cité Pérez Sánchez
Calle San Diego 975

Arquitecto:Pedro Palma Araneda
Año de construcción: 1912

El conocido arquitecto Pedro Palma legó a los santiaguinos su visión de la vivienda colectiva modesta, en este colorido cité. Exteriormente, el edificio de dos niveles es rematado por un frontón triangular, e incorpora grandes balconajes de fierro.

Cité Pérez Sánchez. Archivo Brügmann, 2014
Cité Pérez Sánchez. Archivo Brügmann, 2014
Cité Pérez Sánchez. Archivo Brügmann, 2014



14- Cité Portales
Calle Coquimbo 1033

Arquitecto:-
Año de construcción: 1925

Es parte de un conjunto mucho más extenso que enfrenta la calle Coquimbo. El cité, que alberga 16 casas de sencilla inspiración neoclásica, es animado por los vivos colores que los vecinos eligieron para pintar las fachadas; convirtiéndolo en uno de los más atractivos de esta ruta.

Cité Portales. Archivo Brügmann, 2014


15- Cité Prado
Calle Coquimbo 1030

Arquitecto:-
Año de construcción: 1912

Un gato deambula por el jardín de este colorido cité, convertido hoy en un verdadero oasis entre los numerosos edificios de departamentos que invadieron todo el sector.

Cité Prado. Archivo Brügmann, 2014


16- Cité Arturo Prat
Calle Arturo Prat 966

Arquitecto:-
Año de construcción:c. 1930

Un hito dentro de la calle Arturo Prat es el portal de este cité, colmado de detalles ornamentales como una serie de elementos vegetales, que contrastan con el gris de la ciudad.


Cité Arturo Prat. Archivo Brügmann, 2014


17- Cité Pedro del Río
Calle Porvenir 962

Arquitecto:-
Año de construcción: 1933

Los talleres, imprentas y almacenes de los alrededores de Avenida Matta, esconden entre sus fachadas pequeños cités, como éste, compuesto por sólo 9 casas.
Cité Pedro del Río. Archivo Brügmann, 2014

 OTROS CITÉS DE INTERÉS

1- Cité San Francisco
Calle San Francisco 366

Arquitecto:-
Año de construcción: 1908

Un frontón triangular y arcos de fierro que sostienen faroles, son los elementos decorativos más llamativos en este cité, que fue ocupado por los trabajadores de la Posta Central a principios del siglo xx. Las casas de un piso hoy se han visto eclipsadas por la sombra de las altas edificaciones de los alrededores, que invaden esta antigua calle de Santiago.
Cité San Francisco. Archivo Brügmann, 2014
Cité San Francisco. Archivo Brügmann, 2014


2- Cité Santa Rosa
Calle Santa Rosa 276-280

Arquitecto: Ricardo Larraín Bravo
Año de construcción: 1930
El “art déco” parece haber sido la inspiración para diseñar este valioso conjunto en la avenida Santa Rosa, que sorprende por sus severos detalles ornamentales y característico color rojizo. En su interior, un pequeño cité con casas de dos niveles sigue la estética modernista de toda la construcción, que a pesar del deterioro, continua maravillando a los transeúntes.

Cité Santa Rosa. Archivo Brügmann, 2014
Cité Santa Rosa. Archivo Brügmann, 2014
Cité Santa Rosa. Archivo Brügmann, 2014

3- Cité Salvador Sanfuentes
Calle Salvador Sanfuentes 2350-2354

Arquitecto: Ricardo Larraín Bravo
Año de construcción: 1929
El barrio República es famoso por sus grandes palacetes de la “Belle Epoque”, y por sus numerosos centros educacionales, que lo han convertido en el barrio Universitario de Santiago. Entre las calles se pueden encontrar también algunos buenos exponentes del cité capitalino, como éste ubicado en la calle Salvador Sanfuentes, erigido en estilo “Art Déco”, y que aún conserva parte importante de su decoración original.
Cité Salvador Sanfuentes. Archivo Brügmann, 2014
Cité Salvador Sanfuentes. Archivo Brügmann, 2014
Cité Salvador Sanfuentes. Archivo Brügmann, 2014

4- Cité Capitol
Avenida Independencia 224

Arquitecto: Manuel Parra y Oscar Galleguillos
Año de construcción: 1927
La familia Marió, ligada al negocio teatral, decidió a principios de la década del '20 , encargar un gran edificio de renta, que tenía la particularidad de incluir una sala de espectáculos que fue conocida como Teatro Capitol y un atractivo cité de inspiración española, el que se conserva hasta hoy tras un enorme portal que enfrenta la populosa avenida Independencia.
Cité Capitol. Archivo Brügmann, 2014
Cité Capitol. Archivo Brügmann, 2014
Cité Capitol. Archivo Brügmann, 2014

5- Cité España
Avenida España 760

Arquitecto:-
Año de construcción: c. 1910

La aristocrática avenida España inaugurada en 1906 en honor al matrimonio del rey Alfonso xiii, resguardó en sus aceras enormes palacetes, pero también algunos cités, como éste oculto tras la fachada de un neoclásico edificio.
El interior resguarda un conjunto de viviendas de dos niveles, organizadas en casas de altos y de bajos, cuyos accesos están protegidos por grandes aleros; sin duda el elemento más atractivo de este lugar.
Cité España. Archivo Brügmann, 2014
Cité España. Archivo Brügmann, 2014


 AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a Trinidad Guzmán y Manuel Figueroa del Área de Diseño del Consejo Nacional de la Cultura por el apoyo en la realización de esta guía, y su fiel compromiso con la cultura. 

A Cristián Montané Canales, por el diseño de esta publicación; a Sebastián Aguilar Orozco y Sergio López Retamal de Patrimonio-urbano que colaboraron en la recopilación de información sobre los cités.  
A Juan Cristóbal Maza y Blanca Velasco por sus valiosos consejos, y especialmente a Luís Torres, Isbonia Yapur Yao y Cristina Sgorbini por abrirnos las puertas de sus casas y compartir con nosotros sus recuerdos de cité…


La Ruta del Cité es una publicación de:


 


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